Abogados Valencia

ABOGADOS DE FAMILIA EN VALENCIA. Avda del Cid 170 - Bajo Valencia - Tfno: 96.399.02.21. Llama ahora y pide tu cita - Primera Visita Gratuita-

Como afrontar el divorcio personal y legalmente

En Valencia (España) a 6 de junio de 2.107.

Afrontar un divorcio no es tarea fácil entre otras cosas porque pocas veces los afectados están de acuerdo en que el divorcio sea la mejor solución para la crisis de la pareja.
Las resistencias a divorciarse pueden proceder de uno de los integrantes de la pareja, de los hijos o de terceras personas (padres, hermanos, etc.)

Lo primero que hay que afirmar es que el divorcio compete fundamentalmente y en exclusiva a la pareja que se divorcia. Ni siquiera los hijos de la pareja tienen derecho a inmiscuirse en esa decisión por dolorosa que sea. Solo el afectado tiene derecho a decidir con quién y de qué modo quiere compartir su vida.

En nuestra consulta muchas personas me dicen que no se divorcian por sus hijos y ellos mismos nos reconocen que en su casa hay un ambiente enrarecido e irrespirable. Es un error pensar que los hijos no se dan cuenta, los niños son muy inteligentes e intuitivos, y si se crían en ese ambiente se les hace un flaco favor, porque crecerán creyendo que los matrimonios son así y verán normal vivir en la infelicidad; y nadie debe crecer con esa idea, porque de otro modo esa idea marcará también su futuro.

Otra cosa que hay que dejar clara es que con el divorcio (si hay hijos) no se acaba la familia, simplemente se transforma, y la familia persiste pero de un modo diferente.

Si no sabemos sobrellevar un divorcio lo primero que tendremos que hacer es ponernos en manos de un profesional (normalmente un psicólogo) para que nos ayude a atravesar el duelo por la pérdida.

En el mundo occidental partimos de un falso mito que es el amor eterno y cuando ese mito se acaba, el dolor y la tristeza es tan fuerte que debemos recomponernos anímicamente. Hay que acabar con el mito de que el amor es eterno, como hay que acabar con la idea de que acudir al psicólogo está mal visto.

En las películas americanas vemos con normalidad que cuando se produce una muerte inesperada los familiares acuden a talleres, normalmente de terapia de grupo para a través de la expresión de las emociones y con la intervención de un experto afrontar con éxito el duelo.

Muchas veces la ruptura o el divorcio solo es deseado por uno de los integrantes de la pareja y el otro ofrece serias resistencias a su formalización. Esta última postura es un grave error, en lo táctico y en lo personal, porque nadie va a recuperar al otro por imposición. Dejemos claro que será mucho más difícil una reconciliación si uno en el divorcio no actúa correctamente o hace peticiones abusivas, descabelladas y fuera de tono.

En la ruptura hay que intentar separarse desde el agradecimiento (es fácil decirlo pero muy difícil hacerlo). Hay que agradecer a la otra persona el tiempo que compartió con nosotros y todo lo que nos dio (hijos, momentos inolvidables etc…). Hay que quedarse con lo bueno, porque de lo contrario si nos quedamos con lo malo, nos dará la sensación de haber perdido muchos años de nuestra vida, y eso tiene un efecto demoledor sobre nuestro ánimo. Si no logramos evitar esos pensamientos negativos ese veneno emocional puede amagarnos durante mucho tiempo.

Para los chinos la palabra crisis significa a la vez crisis y oportunidad. La ruptura puede deparar en el futuro nuevas vivencias y oportunidades. En nuestro despacho de abogados hemos visto numerosos hombres y mujeres que han tenido parejas difíciles y que afirmaban que nunca volverían a casarse y con el tiempo los he visto felices y en pareja.

No sé quien dijo, que más importante que lo que nos sucede, es como nos tomamos lo que nos sucede. De eso se trata de levantarse y seguir hacia adelante, con la confianza de que el futuro nos deparará muchas y nuevas oportunidades de disfrutar la vida.

¿Cuántas personas hemos caído en depresión por la muerte de un familiar? ¿Y para qué? ¿Nos ayudó en algo? ¿Es eso lo que hubiera querido para nosotros nuestro familiar? ¿Acaso no es normal en nuestra sociedad divorciarse? Hemos de aprender a fluir con la vida, hemos de aprender a no resistirnos y a aceptar lo que nos pasa. Resistirnos a la realidad solo nos provocará sufrimiento.

Creemos que ha llegado el momento de comentar como afrontar un divorcio, separación matrimonial o ruptura de pareja desde un punto de vista legal.

Lo primero que debe saber la gente es que no vamos a inventar nada. Han existido muchos divorcios antes que el nuestro y existirán muchos divorcios después. Eso significa que hay mucha gente que tiene experiencia en divorcios y que nos puede asesorar respecto de cómo abordarlo.

Por lo tanto lo primero que uno debe hacer es hablar con un buen profesional para que nos diga si la idea que llevamos va bien encaminada. Evidentemente el divorcio es nuestro y debe hacerse lo que nosotros deseamos, pero siempre después de oír la opinión de un profesional. Pondré un ejemplo para explicarme: si yo pongo una visita intersemanal con un hijo los sábados esa visita me afectará al fin de semana y debo valorar adecuadamente si quiero comprometer todos mis fines de semana durante años.

Hay dos formas de obtener el divorcio en nuestro país ( España).
1) a través de los trámites previstos para el divorcio de mutuo acuerdo. ( En algunos casos llamado divorcio express)
2) o a través de los trámites previstos para el divorcio contencioso.
Evidentemente el divorcio mutuo acuerdo, en principio, es más económico y más rápido.
En el procedimiento mutuo acuerdo la pareja presenta un convenio regulador de su ruptura ( divorcio, separación matrimonial, guarda y custodia etc..) y el juez lo aprobará salvo contadas excepciones. El ministerio fiscal solo interviene, dando su visto bueno o expresando su oposición al convenio, si hay hijos menores de edad.

Son pocos los casos en que el Fiscal se opone a un convenio regulador, dado que bastante complicado es un divorcio como para poner más trabas a la pareja, pero a veces si la pensión de alimentos es demasiado baja o no se explica porque no hay visitas con un progenitor el fiscal puede pedir explicaciones.

La gente a veces tiene miedo a que el fiscal ponga reparos al régimen de visitas de su hijos o al modo en que han acordado desarrollar la custodia compartida con sus hijos menores, pero hoy en día la custodia compartida es habitual y los fiscales no suelen poner ningún objeción a los más variopintos sistemas de convivencia y relación con los hijos.

Asesorado por un buen abogado o abogada el acuerdo entre la pareja no debería resultar difícil si la otra parte también tiene buena disposición, y ello, porque los abogados podemos más o menos prever con bastante fiabilidad en qué términos podría dictarse una sentencia judicial si se acude a la vía contenciosa. Hoy en día, por ejemplo, existen tablas bastante fiables de pensiones de alimentos y es conocida y pacífica la jurisprudencia respecto de la atribución de uso de la vivienda familiar y otras cuestiones.

A veces el procedimiento contencioso es inevitable porque la pareja no se pone de acuerdo al separarse o divorciarse sobre el modelo de guarda y custodia para sus hijos u otro tipo de cuestiones (importe pensión alimentos, importe pensión compensatoria, uso y plazo de uso de la vivienda familiar, modo de atención de los gastos y necesidades de los hijos comunes etc.).

El divorcio contencioso se inicia por demanda, firmada por abogado y procurador, dirigida a la pareja en la que el demandante solicita del juez la adopción de una serie de efectos civiles complementarios a la declaración de divorcio.

Una vez se admite la demanda por el juzgado, éste da un plazo de 20 días hábiles al demandado (no cuentan sábados, domingos ni festivos) para contestar la demanda. Al contestar la demanda el otro cónyuge solicitara las medidas que entienda que se deben adoptar en contraposición con las solicitadas por el demandante.

Una vez contestada la demanda el juzgado señalara fecha para el juicio y en el intervalo de tiempo hasta que éste se celebre se practicarán aquellas pruebas que las partes soliciten (informes periciales respecto de la custodia de los menores, documental anticipada respecto de ingresos u otras cuestiones etc.) y que no se deban practicar en la vista.

En el juicio se practicará la prueba que las partes hayan solicitado y el juzgado haya considerado como procedente (interrogatorio de la pareja, examen de testigos etc.) y los abogados defenderán las posiciones de sus clientes en los informes de valoración de la prueba practicada. En pocos días o semanas tras la celebración del juicio el juzgado de familia o de primera instancia dictará la sentencia con las medidas que entienda que proceden a ese caso en concreto.

La sentencia podrá ser apelada ante la Audiencia Provincial mediante el oportuno recurso de apelación que se debe presentar en 20 días hábiles. De todos modos la sentencia que se dicte será inmediatamente ejecutable se haya o no recurrido.

Como los juzgados a veces están saturados de trabajo y un proceso contencioso se puede prolongar durante muchos meses o incluso más de un año (depende de partidos judiciales) a veces puede resultar conveniente presentar junto con la demanda de divorcio o con carácter previo a ésta una demanda de medidas provisionales. La demanda de medidas provisionales pretende que el juez adopte con carácter inmediato una serie de medidas urgentes que regirán hasta que se dicte una sentencia en el proceso principal de divorcio. Con las medidas provisionales se trata fundamentalmente de anticipar en lo posible una resolución que entre otras cosas evite una convivencia no deseada en el mismo domicilio y establezca unas normas de juego mientras se dicta la sentencia de divorcio.

En cualquier caso el divorcio contencioso en cualquier momento del proceso puede transformarse a los trámites previstos para el divorcio de mutuo acuerdo, para ello bastará con la petición conjunta de ambas partes y la presentación del convenio al juzgado para su ratificación por la pareja y su posterior aprobación por el juez.

También puede suscitarse conflicto en una pareja que no ha tenido hijos y que ni siquiera se ha casado por asuntos puramente patrimoniales ( ej: compra de bienes en común o existencia de créditos y deudas firmados por ambos para la adquisición de bienes de uno u otro). Estos temas se resolverán en el proceso civil correspondiente (procesos de división de patrimonios o de división de cosa común) pero no en un proceso de familia.
Recuerde, si se va a divorciar o está pensando en hacerlo, consulte con un especialista.

Ignacio Andrés Montón
Elena Córcoles Tarín.
Abogados/ mediadores.
96 370 66 66
96 313 28 72
Avenida del Cid 170- bajo
46.014. Valencia.
www.ignacioandres.com
www.abogadavalencia.com

Deja un comentario